Nuestra Luna

 Hola Miquela,

¿Cómo estás? Espero que estés bien y te esté yendo bien en el colegio. ¿Me cuentas como te va? ¿Qué estás leyendo ahora?¿Qué es lo que más te gusta de lo que has leído?

Te cuento que esta semana estuve preocupado porque el lunes 12, Luna se nos escapó de la casa, no es la primera vez, siempre vuelve como si nada en una hora aproximada mente, vivimos en un condominio grande pero cerrado, así que los perritos no se pierden, pero esta vez, comió veneno de rata, y gracias a Dios, regresó dentro de lo que pudo al jardín posterior de la casa, y la encontramos tirada en un arbolito, muy malita, había vomitado todo con espuma, estaba con diarrea y todo su cuerpo estaba temblando y estaba llena de flemas y babeando, una imagen terrible.

La cargué inmediatamente y la llevamos en el carro a la entrada del condominio, porque justo esta semana están reparando el puente que cruza el rio y nos saca a la carretera central, así que crucé el puente a pié con Luna en mis brazos, y había una veterinaria abierta justo cruzando el puente, el veterinario de Luna llegó a los minutos, y le dieron los primeros auxilios. Le pusieron atropina, que es el antídoto para ese veneno, y luego un protector para su hígado y suero a la vena. Después de una hora se mejoró y le pasó un poco la tembladera, entonces ya me dijeron que podía llevarla a casa. El veterinario dijo que le preparara una dieta de pollito con arroz, así que hemos estado cuidándola desde entonces.

Está recuperándose poco a poco, la tembladera de los músculos se le está yendo de a pocos, los primeros días solo estaba postrada, y no podía ni si quiera doblar las patas traseras para orinar y terminaba mojándose la pancita, comía muy poco y tomaba poca agua. Ahora, ya puedo sacarla al jardín, para que haga sus necesidades y ya se está animando a caminar. Hasta se sube a su mueble favorito para dormir, lo cual implica un uso superior de sus músculos que han sido la secuela del veneno. Ya está comiendo mejor y está recuperando su ánimo, ayer estuvo ladrando a unos vecinos, lo cual es un avance también.

Gracias Dios que volvió a la casa, hubiera sido terrible encontrarla muerta, en algún jardín. Buscaré formas de evitar que se escape, tengo que entrenarla, para que no se vaya, y también cuidar las puertas, el problema es que sabe abrir la mampara que normalmente está abierta, así que tendremos que cerrarla.

Bueno, esa ha sido la anécdota de la semana, tus hermanos (y nosotros) están más contentos de ver su recuperación, aunque nos da aún penita ver que ha perdido peso y se esfuerza por caminar, tenemos fe de que saldrá de esta.

Un beso y abrazo grande hija, espero poder escuchar de ti.

Te quiero mucho,

Papá Luis



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