Ojos para verte
Hola princesa,
Recibí tu mensaje, me trajeron tu propina en efectivo, así
que apenas me dé un tiempo para salir, te la estoy depositando a la cuenta que
me enviaste.
Espero que estés bien, que el colegio no te esté “dando
mucha lata”. Esta semana ha sido una semana de bastante trabajo para mí, pero
el lunes tuve feriado por el día de la independencia de los Estados Unidos, al
ser una organización del gobierno estadounidense, no trabajamos tampoco. Así
que aproveché para ir al doctor.
Tuve hace unas semanas una medición de rutina para cambiar
mis lentes, y bueno, me imagino que aquí debo contarte lo que pasó con mis
ojos, ya que como dijo un niño a Lucas, “oye tu papá tiene una mirada
rara". Y todo comienza muy temprano, cuando tenía la edad de Santiago, 6
años, me puse a jugar con una madera, y recuerdo que quería hacer una balsa, de
una tabla pequeña de madera, era una tabla vieja y seca, y por tanto muy
astillosa. En uno de esos golpes de piedra para hacer el hueco en la tabla, una
de esas astillas me perforó el ojo izquierdo, inmediatamente se formó una nube
en el ojo, y dejé de ver claramente. Cuando mis papás me llevaron al
oftalmólogo, les dijeron que la astilla había perforado el cristalino, y me
tuvieron que operar para sacar la astilla, luego de la operación, le dijeron a
mis padres que mi cristalino había sido “reventado y que no quedó nada de él. Así
que de allí en adelante, mi ojo derecho se convirtió en mi ojo dominante, y
hacía todo mirando con él. Esto produjo que el ojo izquierdo se volviera
perezoso, y se comenzara a desviar. Trataron de corregir el problema con lentes
de contacto, que en la época eran carísimos, y como todo niño inquieto, yo los
paraba perdiendo y haciendo gastar mucho dinero a mis padres, quienes no tenían
mucho.
Para la adolescencia, ya no los usaba, y aprendí a disimular
el defecto de mis ojos haciendo mi vista borrosa en los dos ojos, pero para la
época después de la universidad, y el trabajo, en el que necesitaba usar mucho
las computadoras, mi ojo derecho se volvió más dominante y después de mis 20 años
la desviación de mi ojo izquierdo se hizo más evidente. En un último intento de
reparar el daño ya en Lima, visitamos a un oftalmólogo muy conocido que es el
Dr. Tinajeros, fundador del instituto Confía, y él sugirió intentar con un lente
intraocular, así que volvieron a operarme y trataron de que recuperara la
visión pero aparentemente mi ojo había sido usado únicamente los primeros 6
años de mi vida, y luego estuvo más tiempo descuidado, y no logró enderezarse.
Así pasaron los años, hasta unas semanas, en que tuve mi
chequeo de rutina, para cambio de lentes, y por los azares del destino, me tocó
revisión con el Dr. Tinajeros, y cuando me revisó, me dijo que había encontrado
mi ojo izquierdo con una presión alta, así que me pidió programar unos
exámenes, los cuales los hice el lunes pasado, y me dijo que por los traumas de
ese ojo, tenía perdida de nervio óptico y la presión de ese ojo estaba alta, lo
que se conoce como glaucoma,
ahí te puse un link por si quieres saber un poco más sobre este proceso, pero
en términos generales significa que se va a ir perdiendo la visión en ese ojo
poco a poco. El objetivo de esto, es ralentizar el proceso degenerativo lo más
que se pueda, como dice el doctor, debemos pensar a largo plazo, de aquí en
unos 30 años.
Así que estoy con un tratamiento de gotas para controlar la
presión y debo ir a ver al doctor en un mes. Vamos a ver cómo nos va, tenemos
que hacer otros exámenes y ver cómo responden mis ojos (porque el ojo derecho
tiene también indicios de glaucoma), esperemos que bien. Así que como todo en
esta vida, tenemos que enfrentarnos a las circunstancias con fe y con buen
humor.
Bueno, espero no haberte aburrido con mis historias, pero
esa fue un poco la historia de mis ojos. ¿Cómo es tu visión, usas lentes? Casi
todos los descendientes de orientales tenemos que usarlos, así que no me
sorprendería que los necesites, pero me encantaría que no.
Espero que disfrutes el domingo con la familia cariño.
Te quiere,
Papá Luis
Comentarios
Publicar un comentario